Receta: semlor suecos

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Quien haya estado en Suecia entre los meses de enero y marzo seguro que se ha fijado en esos bollos rellenos de nata que ocupan todos los escaparates de las pastelerías y panaderías. Nos referimos los semlor: unos bollos típicos de la época de Cuaresma en la mayoría de países nórdicos. Y como a Madrid todavía no han llegado (Panadarío los hizo en una ocasión, que esperamos que se repita, y nos han chivado que en Yasemin & Tuncel han hecho este año, pero aún no los hemos probado), aquí os traemos la receta para que podáis hacer semlor en vuestras casas.

Pero primero una pequeña introducción. Los semlor (en singular: semla) varían un poco según el país, y nosotros nos centraremos en los suecos, que consisten en una masa de cardamomo que se abre y se rellena de pasta de almendras y nata montada. En teoría, se empiezan a comer en el martes de carnaval (el día antes del miércoles de ceniza) y durante toda la Cuaresma, pero la realidad es que desde hace unos años cada vez se adelanta más la fecha y es muy común verlos ya desde justo después de Navidad. La razón de esto es que están riquísimos, aunque como os imaginaréis no es un bollo demasiado ligero. Existen dos maneras de comerlos: tal cual como los compras o los haces, es decir, como cualquier otro bollo, o sumergiendo el semla en un cuenco de leche caliente. Hay quien dice también que lo ideal es comprar siempre dos para tomar uno de la primera forma el mismo día, y el otro al día siguiente, cuando ya se haya secado un poco, con la leche.

La receta que os traemos está basada en la de Daniel Lindeberg en su libro Bullar y la de Ibán Yarza en Pan casero, con algunas modificaciones.

Ingredientes

Para la masa:

  • 500 g de agua tibia
  • 1150 g de harina de fuerza
  • 170 g de azúcar
  • 200 g de mantequilla
  • 25 g de cardamomo molido
  • 70 g de levadura fresca
  • 15 g de sal
  • 1 huevo

Para el relleno:

  • 375 g de almendra molida
  • 150 g de azúcar
  • 200 g de leche a temperatura ambiente
  • 5 g de cardamomo

Para la nata:

  • 1 l de nata para montar (mejor si es fresca)
  • 225 g de azúcar glas (ajustar al gusto)
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)

Azúcar glas para decorar

Nota: con estas cantidades salen unos 30 semlor. Nosotros solemos preferir hacer tantos y repartir entre amigos y familiares, y porque ya que dan bastante trabajo pues que cundan. Pero tened en cuenta que al llevar nata no son bollos que vayan a aguantar muchos días, así que veis que son demasiados es mejor reducir las cantidades al menos a la mitad.

Preparación

1. Primero desmenuzamos la levadura en el agua tibia, hasta que se disuelva, y luego la mezclamos en un bol grande con el resto de ingredientes de la masa. Si tenéis un robot de cocina genial, pero si no se puede hacer también a mano, solamente llevará un poco más de tiempo y de esfuerzo. Amasamos durante unos 8 minutos, asegurándonos de que se mezclan bien todos los ingredientes y la masa se desprende fácilmente de las paredes del bol.

2. Volcamos la masa sobre una superficie y vamos formando pequeñas bolas más o menos del mismo tamaño cada una (que pesen unos 50-55 g). Las colocamos en una bandeja con papel de horno, vigilando que quede bastante espacio entre ellas para que crezcan. (Ojo, con estas cantidades llenaréis unas tres bandejas).

3. Encendemos el horno a 50 ºC y ponemos un bol con agua en la base. Una vez llegue a la temperatura, metemos las bandejas y las dejamos dentro con el horno apagado entre 1 y 2 horas, hasta que los bollos doblen de tamaño.

4. Una vez hayan doblado, las sacamos del horno y esperamos a que vuelvan a temperatura ambiente. Mientras, precalentamos el horno a 200 ºC con ventilador.

5. Horneamos los bollos a media altura durante unos 10 minutos (dependerá del horno de cada uno, pero hay que vigilarlos para que no se tuesten demasiado, tienen que quedar con un ligero color dorado). Cuando los saquemos, los dejamos enfriar.

6. Mientras tanto, vamos haciendo el relleno. Disolvemos el azúcar en la leche y lo mezclamos con la almendra molida y el cardamomo, hasta que obtengamos una pasta blanda.

7. Si la nata la vamos a montar en casa (que es lo recomendable), la vamos montando también. Nosotros para los semlor usamos la nata fresca de Priégola porque, al no no estar ultrapasteurizada, tiene un sabor mucho más rico y más parecido al de la nata sueca. La cantidad de azúcar que le pongáis dependerá también de si os gusta más o menos dulce, pero lo importante es que quede una nata lo suficientemente firme como para mantenerse a sí misma. Opcionalmente podéis echarle también una cucharadita de vainilla.

8. Llega el momento de rellenar los bollos. Cortamos la parte de arriba de los bollos haciendo un triángulo. Lo más fácil es hacerlo con unas tijeras de cocina, poniéndolas casi en vertical sobre el bollo, un poco inclinadas para que la tapa se desprenda. No hay que dejar un hueco muy profundo, sino cortar simplemente una capa fina.

9. Ponemos el relleno de almendra en una manga pastelera y vamos rellenando los bollos, rodeando primero el triángulo y luego yendo hacia el centro. 

10. Finalmente, pasamos también la nata a una manga pastelera con una boquilla grande y la vamos poniendo sobre el relleno de almendra, más o menos una vuelta y media de nata en cada bollo. Ponemos la tapa triangular encima y espolvoreamos con un poco de azúcar glas. Para los suecos, una forma de saber si es un buen semla es que al comerlo os manche la nariz con un poco de azúcar y nata.

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